Comunidad

La plenitud de nuestras vidas se encuentra en la felicidad de seguir el camino trazado que Dio ha ya destinado para cada hombre y mujer, nos damos cuenta que somos felices cuando estamos en nuestro camino.

Seguir los propios sueños, los propios ideales, lo que nos hace libres y alegres en donarnos, son pruebas que nos hacen entender que la vocaciòn de cada uno, se vive haciendo felices tambien a todos los que nos rodean.

Hay muchas vocaciones, y todas importantes, vivir en la alegria y caminar siempre por el camino justo hace que nuestras vidas sean luz para aquellos que nos ven. La Vida Consagrada, el Sacerdocio, la Vida Matrimonial, son todas vocaciones que llevan a la felicidad a quienes la viven, convencidos que es ahì donde encuentra paz y tranquilidad, que buscan el bien y con  el testimonio llevan a otros a descubrir la belleza de la vida.

Nosotras hemos creìdo al amor que Dios nos tiene. Queremos compartir con ustedes nuestras historias, cada una de nosotras ha tenido un bellisimo encuentro con Dios, algunas veces tambien a travès de pequeñas dificultades, pero siempre valientes en seguir la felicidad de nuestros corazones, haciendonos libres para amar a todos. Hemos abandonado todo para seguir a Cristo. Estamos en el mundo, pero no somos del mundo, vivimos en la intimidad del claustro más no abandonamos a ninguno, el mundo entero està en nuestras oraciones.